¿Habéis visto eso carteles que dicen: a su servicio desde 1.957, o camiseros desde 1841? pues parece ser que en el Partido Popular también hay una larga tradición para según que cosas.
Hace unos días salían a la luz unos informes que al parecer encargó el Partido Popular de Toledo para las elecciones municipales de 2.003, cuando era José Manuel Molína el candidato por la capital, en ellos se catalogaba a las distintas asociaciones vecinales en función de la ideología de sus dirigentes, además se incluía información sobre los locales de reunión, teléfonos....el James Bond de turno no debía ser muy espabilado, ya que en muchos casos termina con esta conclusión: "ignoro el color".
Hoy se ha sabido que no sólo las asociaciones de vecinos eran controladas, también los periodistas. Un amplio número de ellos dedicados tanto a la prensa escrita como a la radio y televisión son catalogados en función de su tendencia ( bajo el criterio del cutre-espía de turno)
La verdad es que uno no sabe muy bien si echarse a reir: espías incompetentes, dossieres secretos que se publican.... o preocuparse, porque, ¿con que dinero se pagaron esos informes? ¿para que se quería la información? ¿fue utilizada? ¿quien los encargo? ¿que personas sabían de su existencia?. Preguntas todas ellas que unidas al atentado contra la intimidad de las personas investigadas lo convierten en demasiado grave como para pasar por el de puntillas, sin dar explicaciones ni obtener respuestas.
Espiar deber ser como rascarse o comer pipas, cuando empiezas no sabes como parar, y una vez que ya han controlado a toda persona "sospechosa" se han decidido por espiarse a ellos mismos, como en Madrid, que me los imagino como en el genial monólogo de Gila: ¿alguien a espiado a alguien? ¿alguien es un espia?....esperemos que en este caso el final sea el mismo, y alguien termine por confesar.
Aquí os dejo este estracto del informe, a ver si alguien lo resuelve, Sudoku PP.
..., no hace otra cosa que no mande ... Es decir, de ... hasta el aburrimiento. Aunque es verdad que el ..., como le llaman en ..., es el que da las órdenes directas. Con ... nos llevamos bien la mayoría de nosotros.





